


Sábado 30 de Mayo 2026
Dormir con Pingüinos: una aventura que recordaremos siempre
El pasado 30 de mayo, los alumnos de Infantil 5 años y 1.º de Primaria se embarcaron en una aventura muy especial con el Viaje Fin de Curso: “Dormir con Pingüinos” en Faunia. Una experiencia pensada para disfrutar, aprender, compartir y, sobre todo, crear uno de esos recuerdos de infancia que permanecen durante mucho tiempo.
Desde que llegaron, la ilusión y los nervios estaban presentes. Para muchos de los niños era la primera vez que pasaban una noche fuera de casa junto a sus compañeros, así que la aventura comenzó con esa mezcla tan especial de emoción, curiosidad y ganas de descubrir qué les esperaba.
Durante la tarde tuvieron la oportunidad de recorrer diferentes ecosistemas de Faunia y acercarse al mundo animal de una manera diferente. Pasaron por la Jungla, Sombras Silenciosas, el Bosque Africano, Veneno y el área de Cocodrilos, descubriendo animales, hábitats y un montón de curiosidades sobre la naturaleza. Cada espacio les permitió aprender mientras disfrutaban de una experiencia mucho más participativa y cercana que una visita convencional.
Pero, sin duda, el gran momento de la aventura llegó cuando empezó a caer la noche. Después de disfrutar de la cena, llegó la hora de preparar los sacos de dormir y acomodarse en el pabellón polar, donde iban a pasar la noche junto a los pingüinos. La emoción era evidente: dormir rodeados de estos animales y poder observarlos en un momento tan especial convirtió la noche en una experiencia realmente única.
Durante toda la actividad estuvieron acompañados por monitores de Faunia y madres del AMPTA, que estuvieron pendientes de ellos y les acompañaron durante esta aventura, haciendo posible que los niños pudieran disfrutar con tranquilidad de cada momento.
Y llegó la mañana… Después de una noche llena de emociones, tocó recoger los sacos, desayunar y prepararse para volver al colegio. El cansancio se notaba en las caras, pero también las sonrisas y las ganas de contar todo lo que habían vivido. Porque cuando una experiencia es especial, el sueño importa un poquito menos.
“Dormir con Pingüinos” fue mucho más que una excursión. Fue una noche para descubrir, aprender, convivir, ganar autonomía y disfrutar de estar juntos fuera del colegio. Una pequeña aventura que terminó al día siguiente, pero que dejó muchas historias que contar, fotografías que recordar y, sobre todo, un montón de recuerdos compartidos entre compañeros y amigos.
Desde el AMPTA estamos muy felices de haber podido acompañarles en esta experiencia y de haber contribuido a crear un final de curso tan especial. Porque hay viajes que se olvidan… y otros que se convierten en recuerdos para toda la vida.
