


Sábado 7 de Marzo 2026
Un día de ciencia para descubrir, experimentar y sorprenderse
El pasado 7 de marzo, el colegio Los Ángeles acogió una nueva actividad del programa “Explorando con el AMPTA”, dedicada en esta ocasión al mundo de la ciencia. A lo largo de varias sesiones adaptadas a las diferentes edades, los niños y niñas participaron en un circuito de experimentación con distintas estaciones científicas, donde pudieron tocar, observar y comprobar por sí mismos cómo funcionan algunos fenómenos de la naturaleza. La propuesta convirtió el aprendizaje en una auténtica aventura, despertando la curiosidad y el entusiasmo de los participantes a través de retos y experimentos sorprendentes.
Durante la actividad, los alumnos exploraron tres áreas principales: química, naturaleza y aire y agua. En la estación de química, por ejemplo, los más pequeños crearon un “arcoíris líquido” para descubrir cómo la densidad de los líquidos puede formar capas de colores, mientras que los mayores experimentaron con técnicas como la cromatografía para separar los pigmentos de las hojas. En la estación dedicada a la naturaleza, algunos grupos investigaron la vida que existe bajo el suelo y aprendieron cómo los descomponedores ayudan a crear tierra fértil, mientras que otros analizaron cómo la alimentación de las gallinas puede influir en la calidad de los huevos o estudiaron las espinas de los cactus como adaptación al entorno.
La estación de aire y agua sorprendió especialmente a los participantes con experimentos que demostraban que los gases, aunque no se vean, ocupan espacio y pueden producir efectos visibles. Los más pequeños inflaron globos mediante reacciones químicas, mientras que los mayores construyeron un pequeño extintor casero, comprobando cómo el dióxido de carbono puede apagar una llama al desplazar el oxígeno necesario para la combustión.
La jornada fue un éxito de participación y confirmó, una vez más, que la mejor forma de aprender ciencia es experimentando. A través del juego, la observación y la sorpresa, los niños no solo descubrieron conceptos científicos, sino que también desarrollaron habilidades como la curiosidad, la capacidad de observar y el pensamiento crítico. Sin duda, una experiencia divertida y enriquecedora que dejó a muchos con ganas de seguir explorando el fascinante mundo de la ciencia.
